julio 05, 2013

Pío XI, Papa

Pío XI, Papa
Ambrogio Damiano Achille Ratti

259 -Pio XI (Achille Ratti): Desio (Milan); Febrero 6 (12), 1922 - Febrero 10, 1939.
Ambrogio Damiano Achille Ratti nació el 31 de mayo de 1857 en Desio cerca de Milán, Italia, en el seno de una familia acomodada y muy respetada. Falleció el 10 de febrero de 1939. Papa 1922 - 1939.

Desio, 1857 - Roma, 1939) Papa romano bajo cuyo pontificado (1922-1939) se dio solución a la "cuestión romana" en el Tratado de Letrán, según el cual se reconoce el Estado independiente del Vaticano y se regulan las relaciones de la Santa Sede con el entonces Reino de Italia.

Hijo de un hilandero, realizó sus estudios de secundaria en el seminario diocesano y su carrera sacerdotal en Roma, donde fue ordenado sacerdote en 1879. Doctor en Derecho Canónico y Teología, regresó a Milán y durante cinco años ocupó la cátedra de Elocuencia Sacra en el seminario, para pasar luego a ser Prefecto de la Biblioteca Ambrosiana, donde permaneció durante 26 años. Aquí desarrolló una intensa actividad literaria y científica, por la que se dio a conocer no sólo en Italia sino también en el extranjero.

Entre sus estudios de carácter estrictamente religioso destacan Acta Ecclesiae Mediolanensis (tres volúmenes) y la revisión del Missale Ambrosianum. Durante sus vacaciones, gustaba de los viajes instructivos por Europa y de las excursiones alpinas, afición que más tarde recordaría al nombrar a San Bernardo de Menton como patrono especial de los montañistas. En 1914 fue nombrado prefecto de la Biblioteca Vaticana. Visitador y nuncio apostólico del papa en Polonia (1918-1920), fue nombrado arzobispo de Milán y cardenal en 1921, cargo que a penas pudo estrenar, pues el 6 de enero del año siguiente era elegido sucesor de Benedicto XV en el solio pontificio.
Pío XI ha pasado a la historia principalmente por la "Conciliación" entre la Santa Sede y el Estado italiano que tuvo lugar durante su papado. La tensión se había originado con la unificación de Italia en la segunda mitad del siglo XIX, por la cual la Santa Sede perdió los Estados Pontificios y se produjo la ruptura entre aquélla y el Estado italiano.

Desde su primera encíclica (Ubi arcano Dei, diciembre de 1922), Pío XI manifestó su deseo de zanjar la cuestión "en una paz verdadera y, por lo tanto, no separada de la justicia". Las circunstancias parecían propicias, pues el gobierno de Benito Mussolini (primer ministro del rey Víctor Manuel III) había dado muestras de acercamiento a la Iglesia.

Las conversaciones, que comenzaron en la reunión de Asís del día 4 de octubre de 1926, estuvieron dirigidas por el cardenal Pietro Gasparri como secretario de Estado de la Santa Sede y Benito Mussolini como primer ministro del rey de Italia. Tras dos largos años de conversaciones, el día 11 de febrero de 1929 se firmó el Tratado de Letrán, en el cual se recogieron tres convenciones: a) un Tratado Político, por el que se constituía de forma neutral e inviolable el Estado de la Ciudad del Vaticano; b) una Convención Financiera, por la cual el Estado italiano compensaba económicamente a la Santa Sede por la renuncia al Patrimonio de San Pedro; c) un Concordato, que regulaba las mutuas relaciones entre la Santa Sede y Estado de Italia.

Pío XI destacó como gran animador de las misiones y como mecenas de las ciencias en las más variadas expresiones. En el primer aspecto, unificó el movimiento misionero en torno a las Obras Misionales para la Propagación de la fe, para la Santa Infancia y para el Clero indígena; creó el Museo Misionero en el palacio de Letrán (Roma); consagró en Roma a los primeros obispos chinos y japoneses e instituyó 78 nuevas misiones en tierras de infieles.

Pero su interés por las misiones abarcó también la orientación, el estímulo y el espíritu de las mismas: insistió en que el misionero no debe presentarse ya como una avanzadilla de poderes políticos europeos, ni el catolicismo debe aparecer como una religión importada de Europa, sino que debe adaptarse a las realidades de cada región. Por todo ello mereció el apelativo de "papa de las Misiones".

Como mecenas de las ciencias reformó, adaptándolos a las exigencias de los tiempos, los programas de seminarios y universidades católicos, con la constitución apostólica "Deus scientiarum Dominus" (1931); fundó el Instituto Pontificio de Arqueología Cristiana; instaló una emisora de radiodifusión en el Vaticano, que él mismo inauguró el 12 de febrero de 1931 con su mensaje "Qui arcana Dei"; fundó la Academia Pontificia de las Ciencias, con 70 miembros escogidos de entre los más ilustres científicos del mundo.

Las otras encíclicas suyas nos dan también razón de sus grandes preocupaciones. Las más notables son (además de las ya mencionadas) Divini illius Magistri (1929), sobre el derecho de la Iglesia a la educación cristina de la juventud; Casti connubii (1930), sobre el matrimonio y la familia cristiana; Quadragessimo anno (1931) -recordando los cuarenta años de la Rerum novarum de León XIII-, en la que insiste en la instauración de la sociedad según los principios de la religión cristiana; Acerba animi (1932), denuncia de las injustas condiciones a que fue sometida la Iglesia católica en Méjico; Mit brennender Sorge (Con viva preocupación, 1937), una explícita condena de las doctrinas nazis, así como las comunistas serían condenadas en la Divina Redemptoris promissio, que salió cinco días después; y Dilectissima nobis (1933), en la que, reflexionando sobre la situación que vivía España en aquellos días, defiende la libertad y la civilización cristiana.

Hondamente preocupado por el imparable ascenso del nacionalsocialismo de Hitler, consintió en establecer con él un concordato en 1933, concordato que el Führer no respetó ni siquiera en sus principios. Las relaciones estaban ya rotas cuando Hitler visitó a Mussolini en Roma (mayo de 1938) y se abstuvo de visitar el Vaticano. Angustiado por el terrible huracán que veía impotente cernirse sobre Europa, Pío XI ofreció su vida a Dios "por la paz y la prosperidad de los pueblos", y murió justo antes de que estallara la II Guerra Mundial.
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julio 03, 2013

San León II, Papa

San León II, Papa
Julio 3

80 -San León II: Secilia; Agosto 17, 682 -Julio, 683.
Nació en Sicilia. Elegido el 17. VIII.682, murió el 3.VII.683. Celebró con gran solemnidad las ceremonias sagradas para que los fieles fuesen cada vez más conscientes de la majestad de Dios e instituyó la aspersión del agua bendita en las ceremonias religiosas y sobre el pueblo.
 Papa (682-83), fecha de nacimiento desconocida, murió el 28 de junio de 683. Era siciliano, hijo de un tal Pablo. Aunque fue elegido unos pocos días después de la muerte del Papa San Agatón (10 de enero de 681) no fue consagrado hasta un año y siete meses más tarde. (17 de agosto de 682). En el pontificado anterior se habían abierto negociaciones entre la Santa Sede y el emperador Constantino Pogonato sobre las relaciones de la corte bizantina y la elección papal.

Constantino le había prometido a Agatón abolir o reducir los impuestos que durante un siglo habían tenido que pagar los Papas al tesoro imperial con ocasión de su consagración, y con el sucesor de León hizo otros cambios en lo que hasta entonces se había requerido de la Iglesia Romana en el momento de la elección papal. Con toda probabilidad, por lo tanto, que fuera la continua correspondencia sobre este asunto la que causó el retraso de la confirmación imperial para la elección de León y de ahí la larga posposición de su consagración.

El hecho más importante realizado por León en su corto pontificado fue su confirmación de las actas del Sexto Concilio Ecuménico (680-1), el cual fue celebrado en Constantinopla contra los monotelitas y presidido por los legados del Papa Agatón. Una vez que León le comunicó al emperador que ya había confirmado los decretos, procedió a comunicarlos a las naciones de Occidente.

Han llegado hasta nosotros las cartas que envió con este propósito al rey, obispos y nobles de España, en las que explica lo que el concilio había decidido y pedía a los obispos que suscribieran los decretos. Al mismo tiempo se esmeraba por aclarar que condenó a su predecesor Honorio I , no porque enseñara herejías, sino porque no fue lo suficientemente activo en oponerse a ellas.

De acuerdo con el mandato papal, se celebró un sínodo en Toledo (684) en el que se aceptó el Concilio de Constantinopla.
El hecho de que Rávena había sido durante mucho tiempo la residencia de los emperadores o de sus representantes, los exarcas, había despertado la ambición de sus arzobispos. Aspiraban a los privilegios de los patriarcas y querían ser autocéfalos, es decir, libres de la jurisdicción directa del Papa, considerado como su primado.

Como no podían conseguir que los Papas se aviniesen a sus deseos, intentaron realizar su deseo mediante un decreto imperial que los reconociese como autocéfalos. Pero esto no fue suficiente y León consiguió de Constantino Pogonato la revocación del edicto de Constante.

Por su parte, sin embargo, León abolió el impuesto que los arzobispos acostumbraban a pagar cuando recibían el palio. Y aunque insistió en que los arzobispos electos debían ir a Roma para ser consagrados, consintió en que no fueran obligados a permanecer en Roma más de ocho días en el tiempo de su consagración y que, mientras que no estaban obligados a volver a Roma en persona para ofrecer homenaje al Papa, deberían enviar cada año un legado para hacerlo en su nombre.

Quizás temiendo que los lombardos saquearan de nuevo las catacumbas, León movió muchas de las reliquias de los mártires a una iglesia que edificó para recibirlas. Este Papa, al que su biógrafo contemporáneo llama justo y culto, es conmemorado como santo en el martirologio romano el 28 de junio (aunque anteriormente dicha fiesta se celebraba el 3 de julio con el rango de semi doble)
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Bibliografía: Liber Pontificalis, ed. DUCHESNE, I (París, 1886), 359 ss.; VILLANUNO, Summa Concil. Hispaniae, I (Barcelona, 1850), 310 sq.; Acta SS., junio, V, 375 ss.; MANN, Lives of the Popes, I (Londres, 1902), pt. II, 49 ss.
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Fuente: Mann, Horace. "Pope St. Leo II." The Catholic Encyclopedia. Vol. 9. New York: Robert Appleton Company, 1910. <newadvent.org>.
Traducido por Pedro Royo. L H M.
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Tomado de: ec.aciprensa.com

junio 29, 2013

San Pedro Apóstol y primer Papa

San Pedro Apóstol y primer Papa
Junio 29


1 -San Pedro, (Simón Bar Jona): Bethsaida, Galilea; - muere: 64 o 67 A.D.
Nació en Batbsadia en Galilea. Recibió de Jesús la Suprema pontificia potestad de transmitir a sus sucesores. Instituyó el primer orden eclesiástico y la oración del Padre Nuestro. Arrestado quiso ser crucificado con la cabeza hacia abajo. Murió el 29-6-67.
 Año 64. Un día estando San Juan Bautista con algunos discípulos, vio a Jesús y señalándolo dijo: "He aquí el Cordero de Dios"

Oyéndolo, dos discípulos se fueron tras El. Y Jesús volviéndose, les dijo "¿Qué buscáis?" Ellos le dijeron: "Maestro, ¿dónde vives?" Y el contestó: "Venid y lo veréis". Se fueron con Jesús y se quedaron con El todo aquel día.

Uno de los dos discípulos era Andrés, el hermano de Simón Pedro. Él, al primero que halló, después de haber estado con Jesús, fue a Simón, su hermano, a quien le dijo que habían encontrado al Mesías. Simón escuchó con mucha atención a su hermano y quiso verle también, por lo que los dos se fueron en busca de Jesús.

Cuando llegaron donde El estaba, Jesús fijó en Simón su mirada y le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan. Tú serás llamado Cefas, que quiere decir Pedro o piedra…"

Un día, preguntó Jesús a sus discípulos: "¿Quién dicen las gentes que es el Hijo del Hombre?" Ellos le respondieron: "Unos dicen que eres Juan el Bautista; otros, que Elías; otros que Jeremías o uno de los profetas".

Jesús añadió: "Y vosotros, ¿quién decís que soy Yo?" Tomando la palabra, Simón dijo: "Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo" (Este es el primer dogma definido por el Papa, asistido del Espíritu Santo), por eso, Jesús le respondió: "Bienaventurado eres, Simón porque esta verdad no te la ha revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra, Yo edificaré mi Iglesia y el poder del infierno no prevalecerá contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los cielos; y todo lo que atares sobre la tierra será también atado en los cielos; y todo lo que desatares sobre la tierra será también desatado en los cielos".

Atar significa el poder que tiene el Papa para imponer leyes o deberes que obligan en conciencia, como el de oír misa los domingos, etc. Y desatar es la misma autoridad y poder que le dio Jesucristo para poder anular algunas obligaciones que él puede derogar.

El Papa es el vicario de Jesucristo y puede imponer leyes en su nombre, como son los cinco mandamientos de la Santa Iglesia. Y los demás obispos tienen la misma autoridad de los Apóstoles, porque son sus sucesores.

A los apóstoles, les dijo Jesús: "Quien a vosotros os recibe, a mí me recibe… El que a vosotros os escucha, a mí me escucha; y el que os desprecie, a mí me desprecia… Se le perdonarán los pecados a aquellos a quienes vosotros se los perdonéis, y no se le perdonarán a aquellos a quienes vosotros no se los perdonéis".

Cuando Jesucristo eligió a San Pedro para que fuera Papa, sabía que cometería un grave pecado; y sin embargo no eligió a otro apóstol, sino a él. Por eso le dijo: "¡Simón, Simón! Mira que Satanás va tras de vosotros para zarandearos como al trigo; mas yo he rogado por ti a fin de que no perezcas; y tú, cuando te arrepientas, confirma en la fe a tus hermanos".

"Señor, respondió Pedro, yo estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel o a la misma muerte" Pero Jesús le aseguró: ¡Oh, Pedro! Esta misma noche, antes de que el gallo cante, ya me habrás negado tres veces".

Pero Pedro, a pesar de sus protestas, se olvidó, y ante la voz de una mujer que le acusaba, juró que no conocía a Jesús. Lo negó tres veces, y a la tercera cantó el gallo. Entonces recordó las palabras del Maestro, y dándose cuenta de su pecado, lloró amargamente y Jesús, después de resucitar, lo perdonó.

En el día de Pentecostés, estando los discípulos reunidos, aparecieron unas lenguas de fuego que se repartieron sobre ellos y se sintieron llenos del Espíritu Santo.

Entonces Pedro, como jefe de la asamblea, salió al balcón y empezó a predicar. Al oírlo, se reunieron junto a él, gran cantidad de judíos, de todas las regiones y lenguas.

Las gentes que le oían, se preguntaban: "¿Quién es éste? ¿No es el galileo? Aquí estamos personas de muchas regiones, que hablamos lenguas diferentes y entre nosotros no nos entendemos. ¿Pues cómo es que a éste todos le entendemos?" Y tal fue la admiración de la gente, que en aquel día se hicieron cristianos más de tres mil personas.

Subían un día Pedro y Juan al Templo, cuando se encontraron con un hombre paralítico. Pasando junto a él, Pedro le dijo: "Míranos, plata u oro no tengo; pero te doy lo que tengo. En nombre de Jesús Nazareno, levántate y ponte a andar".

El enfermo, repentinamente curado, dio un salto y se puso en pie a alabar a Dios. Muchos le conocían y se maravillaron del milagro. Pedro les dijo: "¡Hijos de Israel! ¿Por qué os maravilláis de esto y por qué nos estáis mirando? No hemos sido nosotros, sino el Hijo de Dios, Jesucristo, a quien vosotros crucificasteis". Las palabras de Pedro a la vista del milagro, convirtieron a más de cinco mil hombres.

Estando Pedro y Juan enseñando en el Templo, llegaron algunas autoridades y los metieron presos Al día siguiente comparecieron ante el pontífice, el cual les preguntó: "¿Con qué potestad o en nombre de quién habéis hecho esa curación del paralítico?".

Pedro le contestó diciendo: "En nombre de Nuestro Señor Jesucristo, a quien vosotros crucificasteis y Dios ha resucitado. En virtud de Él, esta sano ese hombre".

Entonces ordenaron a los guardias que los sacasen, y ellos se pusieron a deliberar entre sí diciendo: "¿Qué haremos con estos hombres?. Ha sido un milagro tan claro y evidente que no es posible negarlo. Lo único que podemos hacer es obligarles a no vuelvan a tomar en la boca ese nombre, ni hablen más de El a persona viviente".

Entonces, llamándolos de nuevo, les amenazaron que por ningún caso hablasen ni enseñasen en nombre de Jesús. Mas Pedro y Juan les respondieron "Juzgad vosotros qué es más justo en la presencia de Dios: si el obedeceros a vosotros o el obedecer a Dios".

Los Apóstoles seguían haciendo muchos milagros en el pueblo. Todos los que estaban enfermos se ponían por donde Pedro pasaba y con sólo tocarles quedaban curados. Así llegaban a Jerusalén muchas gentes de todas las ciudades, trayendo enfermos que eran curados.

Alarmados por esto, los príncipes de los sacerdotes prendieron a Pedro y a Juan y los metieron en la cárcel. Mas el ángel del Señor, abriendo por la noche las puertas, los puso en libertad y los mandó volver al Templo a predicar.

Reunidos en concilio los sacerdotes, mandaron ir por los presos para ser interrogados. Pero regresaron los soldados diciendo: "La cárcel la hemos hallado bien cerrada, y los centinelas en todas las puertas; pero los presos han desaparecido". En ese momento, llegó uno diciendo: "Aquellos hombres, están ahora enseñando en el Templo".

Inmediatamente fue allá el comandante y los trajeron. El sumo sacerdote les dijo: "¿No os teníamos formalmente prohibido que volvieses a enseñar en nombre de Ese?" Pedro contestó: "Cierto; pero es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres".

Herodes mandó encarcelar a Pedro, y para dormir lo hacía atado con cadenas a varios soldados. El rey tenía pensado condenarlo a muerte después de la Pascua; pero mientras Pedro estaba en la cárcel, la Iglesia entera hacía oración por él. 



Y sucedió que, la noche anterior al día en que Herodes pensaba matarle, mientras dormían, el ángel del Señor despertó a Pedro, y al instante se le cayeron las cadenas con las que estaba atado a los soldados. Añadió el ángel: "Toma tu capa y sígueme".

Salió Pedro tras el ángel y cruzaron delante de todos los guardias, hasta que llegaron a la puerta de hierro, la cual se abrió por sí misma. Salieron y caminaron hasta el fin de la calle, y allí el ángel desapareció. Entonces fue cuando Pedro se dio cuenta de la realidad y dijo: "El Señor ha mandado a su ángel para librarme de Herodes".

Entonces Pedro se encaminó a una casa donde sabía que se reunían los cristianos, llamó a la puerta, le abrieron, y al verle quedaron asombrados. Les contó cómo había sucedido todo y se retiró.

Después de confirmar en la fe a los hermanos de Jerusalén, San Pedro partió para Roma, que entonces era tenida por la capital del mundo. Fue el obispo de Roma por espacio de unos 25 años, hasta que murió víctima del emperador Nerón.

Dice la tradición, que al arreciar la persecución, y sabiendo los cristianos el interés que tenía Nerón de encontrar al jefe de los cristianos, consiguieron convencer a Pedro, que se marchase durante algún tiempo a un lugar menos peligroso. Cuando Pedro se disponía a salir de la ciudad, tuvo una visión en donde se encontró con su Señor y Maestro Jesús, que venía hacia Roma cargando a las espaldas con una cruz. Pedro al verlo, humilde y confuso, solamente acertó a decirle: "¿Adónde vas, Señor?" Y el Salvador le respondió: "Voy a Roma para ser crucificado otra vez". La visión desapareció, pero Pedro entendió la lección: Aquella cruz que traía el maestro era su propia cruz, que debería aceptar valientemente.

Dio la vuelta decidido a continuar a Roma y a aceptar el tormento de la cruz. La policía romana no tardó en cogerle preso, y el emperador Nerón le condenó a morir en cruz. A Pedro le pareció tanto honor que, considerándose indigno de morir como el Maestro, suplicó la gracia de morir cabeza abajo, gracia que le fue concedida, muriendo en el Vaticano el día 29 de junio del año 64.

Pedro arrepentido, Pedro el preferido del Señor, Pedro el entusiasta por Cristo Jesús, pídele al Señor un amor hacia el Salvador, tan fuerte y tan generoso como el amor que por Cristo Jesús ardió en tu gran corazón.
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Fuente: oremosjuntos.com

junio 28, 2013

San Pablo I, Papa

San Pablo I, Papa
Junio 28


93 -San Pablo I: Roma; Abril (Mayo 29), 757-Junio 28, 767.
Nació en Roma. Elegido el 29.V.757, murió el 28.VI.767. Favoreció la unión con la iglesia griega. Visitaba las cárceles y recataba los detenidos condenados por deudas. Descubrió los restos de S. Petronila que según leyenda fue hija de S. Pedro.

Legado: descubrió los restos de San Petronila, hija de San Pedro
Martirologio Romano: En Roma, san Pablo I, papa, quien, afable y misericordioso, por la noche, en silencio, visitaba las casas de los enfermos pobres, prestándoles ayuda. Defensor de la fe ortodoxa, escribió a los emperadores Constantino y León, para que restituyeran el culto a las sagradas imágenes. Muy devoto de los santos, cuidó de trasladar desde los cementerios en ruinas al interior de la ciudad, en los diversos títulos y monasterios, los cuerpos de los mártires, en medio de himnos y cánticos (767).

Etimológicamente: Pablo = Aquel que es pequeño o débil, es de origen latino

Romano de origen, sucedió a Esteban II, su hermano, en el pontificado, 757. Gobernó la Iglesia once años. Construyó muchos monasterios y dotó innumerables iglesias de privilegios y exenciones. Escribió varias cartas a Pipino, rey de los francos, para agradecerle la ayuda eficaz que prestó a la Iglesia combatiendo a los lombardos, 767.

Fecha de nacimiento desconocida; muerto en Roma el 28 de Junio de 767.

Era hermano de Esteban II. Habían sido educados para el sacerdocio en el palacio Laterano. Esteban confió a su hermano, que aprobaba la línea de conducta del Papa con respecto al rey Pipino, muchos asuntos eclesiásticos, entre otros la restauración a los Estados Romanos de las ciudades que habían sido tomadas por los reyes lombardos Astolfo y Desiderio; Desiderio prometió devolver estas ciudades.

Mientras Pablo estaba con su hermano moribundo en el Laterano, una parte de los romanos se reunió en casa del arcediano Teofilacto para asegurar la elección de éste a la sede papal. Sin embargo, inmediatamente después del entierro de Esteban (murió el 26 de Abril de 757) Paulo fue elegido por una gran mayoría, y recibió su consagración episcopal el 29 de Mayo.

Pablo continuó la política de su antecesor hacia el rey de los francos, Pipino, y por eso mantuvo la supremacía papal sobre Roma y los distritos de Italia central frente a los esfuerzos de los lombardos y el Imperio de Oriente. Pipino envió una carta al pueblo romano, exhortándole a permanecer file a San Pedro.

En la respuesta enviada por el senado y el pueblo de Roma al rey franco, se urgía a éste para que completara la extensión de la provincia romana que él había arrebatado a los bárbaros, y a perseverar en la obra que había comenzado.
En 758 le nació una hija a Pipino, y el rey envió al Papa las ropas usadas en el bautismo como presente, renovando de esta forma el patrocinio papal.

Pablo le dio las gracias e informó a Pipino de la acción hostil de Desiderio, que había incumplido su promesa de entregar las ciudades de Imola, Osimo, Ancona y Bolonia a Roma, y también había devastado la Pentápolis en su expedición contra los rebeldes duques de Spoleto y Benevento. Los dos ducados fueron conquistados y anexionados por Desiderio (758). En Benevento Desiderio mantuvo una conferencia con el embajador griego Georgios, y acordaron una alianza mutua de bizantinos y lombardos en Italia central. En su camino de regreso Desiderio llegó a Roma, y cuando el Papa le pidió la devolución de las antedichas ciudades, rehusó obedecer. Prometió devolver Imola, pero a condición de que el Papa persuadiera a Pipino de devolverle los rehenes lombardos que el rey franco se había llevado, algún tiempo antes, en la época de su segunda victoria sobre el rey lombardo Astolfo. Si Paulo no hacía esto, Desiderio lo amenazaba con ir a la guerra contra él.

El Papa estaba en un gran apuro. Encontraba difícil incluso conseguir que el rey franco fuera informado de su situación. Dio dos cartas al obispo Jorge de Ostia y al sacerdote romano Esteban, sus embajadores a Pipino, que hicieron el viaje con el mensajero franco Ruperto. En la primera carta destinada a garantizar a los embajadores un viaje seguro a través del territorio lombardo, daba su conformidad a las demandas de Desiderio y pedía a Pipino que accediera a los deseos de los lombardos firmando un tratado de paz y devolviendo los rehenes.

Al mismo tiempo los enviados tenían que dar al rey franco una segunda carta secreta, en la que el Papa le comunicaba los últimos sucesos, le informaba del acuerdo de Desiderio con los bizantinos para la conquista de Ravena, e imploraba a Pipino que viniera en ayuda del Papa, a castigar al rey lombardo y a forzarle a entregar las ciudades que retenía. Hacia el final de 759 otra embajada fue enviada a Pipino. A primeros de 760 dos embajadores francos, el obispo Remigio de Ruán, hermano de Pipino, y el duque Ansgar, se presentaron ante Desiderio, quien prometió devolver su patrimonio a la Iglesia Romana en Abril, y también entregar las ciudades pedidas por el Papa.

Pero de nuevo rehusó llevar a efecto sus promesas, las demoró, e incluso se introdujo por la fuerza en territorio romano. Una vez más Pablo imploró la ayuda del rey franco. La situación se hizo aún más amenazadora por la acción bizantina. Georgios había ido del sur de Italia a la corte de Pipino y allí había vencido al embajador papal, Marino. Pese a todos sus esfuerzos Georgios no pudo hacer cambiar de opinión a Pipino. En 760 se extendió por toda Italia la noticia de que una gran flota bizantina estaba navegando hacia Roma y el reino franco.

Más tarde se informó que los bizantinos pretendían enviar un ejército a Roma y Ravena. El arzobispo Sergio de Ravena recibió una carta del emperador bizantino, en la que buscaba obtener la sumisión voluntaria de los habitantes de Ravena. El mismo intento se hizo en Venecia. Sergio envió la carta del emperador al Papa, y el Papa lo notificó a Pipino. En caso de guerra con el Imperio de Oriente era importante asegurarse el apoyo de los lombardos y consiguientemente Pipino deseaba llegar a un acuerdo con Desiderio. Enseguida el rey lombardo mostró mejor disposición en la cuestión del patrimonio romano incluido en territorio lombardo, y cuando visitó Roma en 765, las disputas fronterizas entre el Papa y él fueron arregladas.

El rey franco mandó ahora a Desiderio a ayudar al Papa a recobrar el patrimonio romano en las regiones del sur de Italia bajo gobierno bizantino, y a apoyar los derechos eclesiásticos del Papa frente a los obispos de estos distritos. La oposición de Pablo a los planes del emperador Constantino Coprónimo no tenía realmente base política. El propósito del Papa era defender la ortodoxia eclesiástica en lo referente a la doctrina de la Trinidad y a la veneración de las imágenes contra el emperador de Oriente. Pablo despachó repetidamente legados y cartas referentes a la veneración de las imágenes al emperador de Bizancio.

Constantino envió embajadores a Europa Occidental que, al presentarse ante el rey Pipino, no disimularon su intención de negociar con él lo referente a cuestiones dogmáticas, además de sobre la sumisión del exarcado de Ravena a la soberanía bizantina. Los legados papales también se presentaron ante Pipino en relación con estas cuestiones. A su vuelta, los legados pudieron dar garantías de nuevo al Papa sobre las opiniones del gobernante franco, que mantuvo junto a sí a dos de los embajadores papales, el obispo Jorge y el sacerdote Pedro.

En 767 se celebró un sínodo franco en Gentilly, cerca de París, en el que se mantuvieron las doctrinas de la Iglesia relativas a la Trinidad y la veneración de las imágenes. Pablo mostró gran actividad y celo en alentar la vida religiosa en Roma. Convirtió su hogar paterno en monasterio, y cerca de él construyó la iglesia de San Silvestro in Capite. La creación de esta iglesia condujo a la celebración de un sínodo en Roma en 761. A esta iglesia y a otras iglesias de Roma, Pablo trasladó los huesos de numerosos mártires desde sus deteriorados santuarios de las catacumbas devastadas por los lombardos en 756.

Trasladó las reliquias de Santa Petronila (vid.) de la catacumba de Santa Domitila a una capilla en San Pedro, erigida por su predecesor para este fin. La leyenda de Santa Petronila motivó que en esa época fuera considerada hija de San Pedro, y como tal se convirtió en la patrona especial romana de los gobernantes francos. Paulo también construyó un oratorio de la Santísima Virgen en San Pedro, y una iglesia en honor de los Apóstoles en la Vía Sacra, más allá del Foro Romano. Murió cerca de la iglesia de San Pablo Extramuros, donde había ido durante el calor del verano. Fue enterrado en esta iglesia, pero tres meses después su cuerpo fue trasladado a San Pedro. El "Liber Pontificalis" también alaba la caridad cristiana y benevolencia del Papa a la que se unía su firmeza. Pablo es venerado como santo.

Su fiesta se celebra el 28 de Junio.
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Fuente: Enciclopedia Católica | ACI Prensa

junio 24, 2013

Lista de Los Papas, Vicarios de Cristo

Ésta es la lista de los papas de la Iglesia Católica
(nombre, lugar de nacimiento y duración de su pontificado):

 1 - San Pedro (Simón Bar Jona) - Galilea (33-64 o 33-67)
2 - San Lino - Tuscia (68-79)
3 - San Anacleto (o Cleto) - Roma (80-92)
4 - San Clemente I - Roma (92-99 ó 68-76)
5 - San Evaristo - Grecia (99 ó 96-108)
6 - San Alejandro I - Roma (108 ó 109-116 y 119)
7 - San Sixto I - Roma (117 ó 119-126 ó 128)
8 - San Telésforo - Grecia (127 ó 128- 137 ó 138)
9 - San Higinio - Grecia (138-142 ó 149)
10 - San Pío I - Aquilea, Italia (142 ó 146-157 ó 161)


11 - San Aniceto - Siria (150 ó 157-153 ó 158)
12 - San Sotero - Campania, Italia (162 ó 168-170 ó 177)
13 - San Eleuterio - Grecia (171 ó 177-185 ó 193)
14 - San Víctor I - África, territorios romanos (186 ó 189-197 ó 201)
15 - San Ceferino - Roma (198-217 ó 218)
16 - San Calixto I - Roma (218-222)
17 - San Urbano I - Roma (222-230)
18 - San Ponciano - Roma (230-235)
19 - San Antero - Grecia (235-236)
20 - San Fabián - Roma (236-250)



21 - San Cornelio - Roma (251-253)
22 - San Lucio I - Roma (253-254)
23 - San Esteban I - Roma (254-257)
24 - San Sixto II - Grecia (257-258)
25 - San Dionisio - patria desconocida (259-268)
26 - San Félix I - Roma (269-274)
27 - San Eutiquiano - Luni, Italia (275-283)
28 - San Cayo - Dalmacia, actual Croacia (283-296)
29 - San Marcelino - Roma (296-304)
30 - San Marcelo I - Roma (306-309)


31 - San Eusebio - Grecia (abril-agosto de 309)
32 - San Melquiades o Miltiades - Africa, territorios romanos (311-314)
33 - San Silvestre I - Roma (314-335)
34 - San Marcos - Roma (enero-octubre de 336)
35 - San Julio I - Roma (337-352)
36 - San Liberio - Roma (352-366)
37 - San Dámaso - Roma (366-384)
38 - San Siricio - Roma (384-399)
39 - San Anastasio I - Roma (399-401)
40 - San Inocencio I - Albano, Italia (401-417)


41 - San Zósimo - Grecia (417-418)
42 - San Bonifacio I - Roma (418-422)
43 - San Celestino I - Campania, Italia (422-432)
44 - San Sixto III - Roma (432-440)
45 - San León I Magno (el grande) - Tuscia, Italia (440-461)
46 - San Hilario - Cerdeña, Italia (461-468)
47 - San Simplicio - Tívoli, Italia (468-483)
48 - San Felix III (II) - Roma (483-492)
49 - San Gelasio I - Africa, territorios romanos (492-496)
50 - San Anastasio II - Roma (496-498)


51 - San Símaco - Cerdeña, Italia (498-514)
52 - San Hormisdas - Frosinone, Italia (514-523)
53 - San Juan I - Tuscia, Italia (523-526)
54 - San Felix IV (III) - Sannio, Italia (526-530)
55 - Bonifacio II - Roma (530-532)
56 - Juan II - Roma (532 ó 533-535)
57 - San Agapito I - Roma (535-536)
58 - San Silverio - Frosinone, Italia (536-537)
59 - Vigilio - Roma (537-555)
60 - Pelagio I - Roma (556-561)


61 - Juan III - Roma (561-574)
62 - Benedicto I - Roma (575-579)
63 - Pelagio II - Roma (579-590)
64 - San Gregorio I (el Grande) - Roma (590-604)
65 - Sabiniano - Tuscia, Italia (604-606)
66 - Bonifacio III - Roma (febrero-noviembre de 607)
67 - San Bonifacio IV - Territorio de los Marsi, Italia (608-615)
68 - San Deusdedito o Adeodato I - Roma (615-618)
69 - Bonifacio V - Nápoles, Italia (619-625)
70 - Honorio I - Campania, Italia (625-638)


71 - Severino - Roma (mayo-agosto de 640)
72 - Juan IV - Dalmacia, actual Croacia (640-642)
73 - Teodoro I - Jerusalén (642-649)
74 - San Martín I - Todi, Italia (649-655)
75 - San Eugenio I - Roma (654-657)
76 - San Vitaliano - Segni, Italia (657-672)
77 - Adeodato II - Roma (672-676)
78 - Dono - Roma (676-678)
79 - San Agatón - Sicilia, Italia (678-681)
80 - San León II - Sicilia, Italia (681-683)



81 - San Benedicto II - Roma (684-685)
82 - Juan V - Siria (685-686)
83 - Conón - Sicilia, ? (686-687)
84 - San Sergio I - Siria (687-701)
85 - Juan VI - Grecia (701-705)
86 - Juan VII - Grecia (705-707)
87 - Sisinio - Siria (enero-febrero de 708)
88 - Constantino - Siria (708-715)
89 - San Gregorio II - Roma (715-731)
90 - San Gregorio III - Siria (731-741)


91 - San Zacarías - Grecia (741-752)
92 - Esteban II (III) - Roma (752-757)
93 - San Pablo I - Roma (757-767)
94 - Esteban III (IV) - Sicilia, Italia (768-772)
95 - Adrián I - Roma (772-795)
96 - San León III - Roma (795-816)
97 - Esteban IV (V) - Roma (816-817)
98 - San Pascual I - Roma (817-824)
99 - Eugenio II - Roma (824-827)
100 - Valentín - Roma (agosto-septiembre de 827)


101 - Gregorio IV - Roma (827 ó 828-844)
102 - Sergio II - Roma (844-847)
103 - San León IV - Roma (847-855)
104 - Benedicto III - Roma (855-858)
105 - San Nicolás I (el Grande) - Roma (858-867)
106 - Adrián II - Roma (867-872)
107 - Juan VIII - Roma (872-882)
108 - Marino I - Gallese, Italia (882-884)
109 - San Adrián III - Roma (884-885)
110 - Esteban V (VI) - Roma (885-891)


111 - Formoso - Obispo de Oporto, Portugal (891-896)
112 - Bonifacio VI - Roma (abril de 896)
113 - Esteban VI (VII) - Roma (896-897)
114 - Romano - Gallese, Italia (julio o agosto-noviembre de 897)
115 - Teodoro II - Roma (diciembre de 897)
116 - Juan IX - Tívoli, Italia (898-900)
117 - Benedicto IV - Roma (900-903)
118 - León V - Ardea, Italia (julio-septiembre de 903)
119 - Sergio III - Roma (904-911)
120 - Anastasio III - Roma (911-913)


121 - Landón - Sabina, Italia (913-914)
122 - Juan X - Imola, Italia (914-928)
123 - León VI - Roma (mayo ó junio de 928-diciembre de 928 ó enero de 929)
124 - Esteban VII (VIII) - Roma (929-931)
125 - Juan XI - Roma - (931-936)
126 - León VII - Roma (936-939)
127 - Esteban VIII (IX) - Roma (939-942)
128 - Marino II - Roma (942-946)
129 - Agapito II - Roma (946-955)
130 - Juan XII - Ottavia, Italia (955-964)


131 - León VIII - Roma (963-965)
132 - Benedicto V - Roma (964-965)
133 - Juan XIII - Roma (965-972)
134 - Benedicto VI - Roma (973-974)
135 - Benedicto VII - Roma (974-983)
136 - Juan XIV - Pavia, Italia (983-984)
137 - Juan XV - Roma (985-996)
138 - Gregorio V - Sajonia, Alemania (996-999)
139 - Silvestre II - Aquitania, Francia (999-1003)
140 - Juan XVII  - Roma (mayo-noviembre de 1003)


141 - Juan XVIII - Roma (1003-1009)
142 - Sergio IV - Roma (1009-1012)
143 - Benedicto VIII - Teofila, Italia (1012-1024)
144 - Juan XIX - Roma (1024-1032)
145 - Benedicto IX - Roma (1032-1044)
146 - Silvestre III - Roma (enero-febrero de 1045)
147 - Benedicto IX - Roma - (segundo período: marzo-mayo de 1045)
148 - Gregorio VI - Roma (1045-1046)
149 - Clemente II - Sajonia, Alemania (1046-1047)
150 - Benedicto IX - Roma - (tercer período: 1047-1048)


151 - Dámaso II - Tirol, actual Austria (julio-agosto de 1048)
152 - San León IX (X) - Alsacia, actual Francia (1049-1054)
153 - Víctor II - Suavia, Alemania (1055-1057)
154 - Esteban IX (X) - Lorena, actual Francia (1057-1058)
155 - Nicolás II - Borgoña, Francia (1059-1061)
156 - Alejandro II - Milán, Italia (1061-1073)
157 - San Gregorio VII - Tuscia, Italia (1073-1085)
158 - Beato Víctor III - Benevento, Italia (1086-1087)
159 - Beato Urbano II - Chatillon-sur-Marne, Francia (1088-1099)
160 - Pascual II - Ravenna, Italia (1099-1118)


161 - Gelasio II - Gaeta, Italia (1118-1119)
162 - Calixto II - Borgoña, Francia (1119-1124)
163 - Honorio II - Imola, Italia (1124-1130)
164 - Inocencio II - Roma (1130-1143)
165 - Celestino II - Citta di Castello, Italia - (1143-1144)
166 - Lucio II - Bolonia, Italia (1144-1145)
167 - Beato Eugenio III - Pisa, Italia (1145-1153)
168 - Anastasio IV - Roma (1153-1154)
169 - Adrián IV - Hertfordshire, Inglaterra (1154-1159)
170 - Alejandro III - Siena, Italia (1159-1181)


171 - Lucio III - Lucchese, Italia (1181-1185)
172 - Urbano III - Milán, Italia (1185-1187)
173 - Gregorio VIII - Benevento, Italia (octubre-diciembre de 1187)
174 - Clemente III - Roma (1187-1191)
175 - Celestino III - Roma (1191-1198)
176 - Inocencio III - Roma (1198-1216)
177 - Honorio III - Roma (1216-1227)
178 - Gregorio IX - Anagni, Italia (1227-1241)
179 - Celestino IV - Milán, Italia (octubre-noviembre de 1241)
180 - Inocencio IV - Génova, Italia (1243-1254)


181 - Alejandro IV - Roma (1254-1261)
182 - Urbano IV - Troyes, Francia (1261-1264)
183 - Clemente IV - Saint-Gilles, Francia (1265-1268)
184 - Beato Gregorio X - Piacenza, Italia (1272-1276)
185 - Beato Inocencio V - Saboya, Italia (enero ó febrero-junio de 1276)
186 - Adrián V - Génova, Italia (julio-agosto de 1276)
187 - Juan XXI - Lisboa (1276-1277)
188 - Nicolas III - Roma (1277-1280)
189 - Martín IV - Francia (1281-1285)
190 - Honorio IV - Roma (1285-1287)


191 - Nicolas IV - Ascoli Piceno, Italia (1288-1292)
192 - San Celestino V - Pietro del Morrone, Italia (1294-1296)
193 - Bonifacio VIII - Anagni, Italia (1295-1303)
194 - Beato Benedicto XI - Treviso, Italia (1303-1304)


Durante este periodo los papas residen en Aviñón:

195 - Clemente V - Gironda, Francia (1305-1314)
196 - Juan XXII - Cahors, Francia (1316-1334)
197 - Benedicto XII - Saverdún, Francia (1334 ó 1335-1342)
198 - Clemente VI - Maumont, Francia (1342-1352)
199 - Inocencio VI - Monts, Francia (1352-1362)
200 - Beato Urbano V - Grizac, Francia (1362-1370)
201 - Gregorio XI - Rosier d'Egletons (1370 ó 1371-1378)

Los Papas regresan a Roma:


202 - Urbano VI - Nápoles, Italia (1378-1389)
203 - Bonifacio IX - Nápoles, Italia (1389-1404)
204 - Inocencio VII - Sulmona, Italia (1404-1406)
205 - Gregorio XII - Venecia, Italia (1406-1415)
206 - Martin V - Genazzano, Italia (1417-1431)
207 - Eugenio IV - Venecia, Italia (1431-1447)
208 - Nicolas V - Sarzana, Italia (1447-1455)
209 - Calixto III - Valencia, España (1455-1458)
210 - Pío II - Siena, Italia (1458-1464)


211 - Pablo II - Venecia, Italia (1464-1471)
212 - Sixto IV - Savona, Italia (1471-1484)
213 - Inocencio VIII - Génova, Italia (1484-1492)
214 - Alejandro VI - Valencia, España (1492-1503)
215 - Pío III - Siena, Italia (septiembre-octubre de 1503)
216 - Julio II - Savona, Italia (1503-1513)
217 - León X - Florencia, Italia (1513-1521)
218 - Adrián VI - Utrecht, Holanda (1522-1523)
219 - Clemente VII - Florencia, Italia (1523-1534)
220 - Pablo III - Viterbo, Italia (1534-1549)


221 - Julio III - Roma (1550 - 1555)
222 - Marcelo II - Macerata, Italia (abril-mayo de 1555)
223 - Pablo IV - Avellino, Italia (1555-1559)
224 - Pío IV - Milán, Italia (1559 ó 1560-1565)
225 - San Pío V - Alessandria, Italia (1566-1572)
226 - Gregorio XIII - Bolonia, Italia (1572-1585)
227 - Sixto V - Ascoli Piceno, Italia (1585-1590)
228 - Urbano VII - Roma (septiembre de 1590)
229 - Gregorio XIV - Somma Lombarda, Italia (1590-1591)
230 - Inocencio IX - Bolonia, Italia (octubre ó noviembre-diciembre de 1591)


231 - Clemente VIII - Fano, Italia (1592-1605)
232 - León XI - Florencia, Italia (abril de 1605)
233 - Pablo V - Roma (1605-1621)
234 - Gregorio XV - Bolonia, Italia (1621-1623)
235 - Urbano VIII - Florencia, Italia (1623-1644)
236 - Inocencio X - Roma (1644-1655)
237 - Alejandro VII - Siena, Italia (1655-1667)
238 - Clemente IX - Pistoia, Italia (1667-1669)
239 - Clemente X - Roma (1670-1676)
240 - Beato Inocencio XI - Como, Italia (1676-1689)


241 - Alejandro VIII - Venecia, Italia (1689-1691)
242 - Inocencio XII - Spinazzola, Italia (1691-1700)
243 - Clemente XI - Urbino, Italia (1700-1721)
244 - Inocencio XIII - Poli, Italia (1721-1724)
245 - Benedicto XIII - Gravina, Italia (1724-1730)
246 - Clemente XII - Florencia, Italia (1730-1740)
247 - Benedicto XIV - Bolonia, Italia (1740-1758)
248 - Clemente XIII - Venecia, Italia (1758-1769)
249 - Clemente XIV - Rimini, Italia (1769-1774)
250 - Pío VI - Cesena, Italia (1775-1799)


251 - Pío VII - Cesena, Italia (1800-1823)
252 - León XII - Fabriano, Italia (1823-1829)
253 - Pío VIII - Cingoli, Italia (1829-1830)
254 - Gregorio XVI - Belluno, Italia (1831-1846)
255 - Beato Pío IX - Senigalia, Italia (1846-1878)
256 - León XIII - Anagni, Italia (1878-1903)
257 - San Pío X - Treviso, Italia (1903-1914)
258 - Benedicto XV - Génova, Italia (1914-1922)
259 - Pío XI - Milán, Italia (1922-1939)
260 - Pío XII - Roma (1939-1958)


261 - San Juan XXIII - Bérgamo, Italia (1958-1963)
262 - Pablo VI - Brescia, Italia (1963-1978)
263 - Juan Pablo I - Belluno, Italia (26 de agosto-28 de septiembre de 1978)
264 - San Juan Pablo II - Wadowice, Polonia (1978-2005)
265 - Benedicto XVI - Marktl, Alemania (2005-2013) (Papa Emérito)
266 - Francisco - Buenos Aires, Argentina (2013-2025)
267 - León XIV - USA - Perú (2025 Papa Actual)